El Pequeño T ya está aquí

recién nacido

La mayor locura de mi vida, hasta la fecha, ha sido tener un bebé y mudarme en la misma semana. A ver quién supera eso.

El Pequeño T nació el 24 de enero, empezamos la mudanza (que no ha terminado del todo) el 1 de febrero y, desde entonces, todo ha sido un remolino. Si no son los dolores postparto son los de lactancia, una montaña de cajas para desembalar, un pañal sucio, los cubiertos que no aparecen, un bebé con hambre o el señor que instala el wifi. Y todo esto sin distinguir muy bien entre el día y la noche porque tu hijo no llega al mes y eso del ritmo circadiano no va con él.

Aunque ya dije que este no sería un blog de madre, me vais a permitir la licencia, que una lleva pegada a un bebé varias semanas y no tiene mucho más de lo que hablar. Por eso y porque me encanta hacer listas, aquí van algunas cosas que he aprendido desde que soy madre:

  1. Que el postparto puede ser mucho peor que un parto (de esto ya hablaré en otro post).
  2. Que sí, los rumores sobre lo dura que puede ser la lactancia son totalmente ciertos y están plenamente justificados.
  3. Que los rumores acerca de que será tu bebé quien te marque el ritmo también son totalmente veraces. Olvídate de hacer planes y cuídate mucho de tener que estar en algún sitio a alguna hora porque las probabilidades de llegar tarde son más que elevadas. Todavía no me creo que haya sacado ratos varios para escribir este post…
  4. Que, por muchos kilos que pierdas tras dar a luz, la lorza te la vas a quedar igual (al menos de momento) y que subir una talla de pantalón es casi inevitable por el ensanchamiento de caderas del embarazo para facilitar el parto. ¿De verdad tendré que deshacerme de todos mis pantalones? Aún estoy en fase de negación respecto a este tema. Es más, acabo de comprar a través de Internet unos pantalones de segunda mano en mi antigua talla porque de ilusión también se vive.
  5. Que se puede aprender (y mucho) sobre el Desembarco de Normandía un jueves a las 4am mientras das de mamar a tu bebé y lees artículos de Wikipedia en el móvil.
  6. Que, por mucho que tú creas que es de sentido común, hay visitas que no saben cuándo irse.
  7. Que la baja por paternidad, aunque se haya ampliado a un mes, sigue siendo insuficiente. No me imagino cómo podría habérmelas arreglado sin el padre de El Pequeño T, sobre todo teniendo en cuenta mis limitaciones físicas durante el postparto (me remito al punto 1).
  8. Que una breve conversación adulta sobre cualquier tema no relacionado con tu bebé puede ser más reconfortante que una siesta, por muy agotada que estés.
  9. Que ya sé qué es llorar viendo cómo un hijo sufre y  que no se lo deseo a nadie.
  10. Que sin ayuda (y hemos tenido mucha) sobrevivir a estas primeras semanas no hubiera sido posible. ¡Muchas gracias!

 

 

2 thoughts on “El Pequeño T ya está aquí

  1. Me sigue encantando tu manera de escribir; la facilidad con la que transmites ideas y las conexiones que haces. A ver si en un futuro próximo nos juntamos todos a robaros alguna siesta, aunque no prometo conversaciones excesivamente adultas. Besos a los 3

    1. ¡Qué ilusión me ha hecho tu comentario! Ilusión porque me leas y porque te tomes la molestia de escribir y todo. ¡Muchas gracias! Lo de quedar hay que hacerlo sí o sí (que ya tenemos delito…) y, en cuanto al nivel de conversación, no te preocupes: tenemos el cerebro frito de dormir poco y tampoco damos para mucho. ¡Un abrazo de parte de los tres!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *