De paseo por el Molino de Santa Olaja

Molino de Santa Olaja Marisma de Joyel

Estas vacaciones están volando. Cuando llevas casi siete meses sin trabajar es raro decir que estás de vacaciones, sobre todo cuando tienes un bebé de cinco meses que duerme tan mal como el mío. Y, sin embargo, estas semanas en Cantabria están volando. Lejos de los días eternos de sol y playa, hace poco estuvimos de paseo por el Molino de Santa Olaja, en la Marisma de Joyel, aprovechando una de tantas tardes nubladas y el verde que lo cubre todo. Ese verde que no vemos en la meseta.

Puente en el Molino de Santa Olaja Marisma de Joyel

Flores en el Molino de Santa Olaja Marisma de Joyel

Porteo en el Molino de Santa Olaja Marisma de Joyel

Me llama la atención que los ojos de El Pequeño T parecen negros en casi todas las fotos que le hacemos, cuando en realidad ni siquiera son marrones.

Molino de Santa Olaja Marisma de Joyel

Cisnes en Molino de Santa Olaja Marisma de Joyel

Estas no son las fotografías más bonitas del mundo, pero sé que cuando las mire dentro de un mes, con vestido de tirantes y asada de calor a punto de ir a la oficina, echaré de menos estas nubes, este verde y estos ojos de color engañoso.

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