Cómo saber si quieres tener hijos

tener hijos dos niños de espaldas
Creo que cuando alguien se plantea tener hijos se hace la pregunta equivocada. Más que tener a los hijos, son ellos los que te tienen a ti (y bien pillado, por cierto). El matiz es importante porque pienso que si más gente se planteara seriamente ¿quiero criar a una persona? en lugar de ¿quiero tener hijos? la tasa de natalidad se hundiría todavía más, los niños pasarían menos horas en las guarderías y más de una actividad extraescolar se quedaría desierta.

Comparto esta reflexión porque (oh, sorpresa) criar a un bebé compromete casi el 100% de mi tiempo. Uso el verbo comprometer y no cualquier otro, como ocupar o llenar, porque creo que dedicar tiempo a nuestros hijos debe ser un compromiso en toda regla. Cuanto más, mejor. A veces, con el torbellino de la rutina, los malos ratos de llantos y rabietas, se me olvida y necesito escribir frases como esta para recordármelo.

Yo no tengo a mi hijo. Mi hijo me tiene a mí: yo le ofrezco mi tiempo, mi paciencia (mejorable) y mi cariño para acompañarle durante tanto tiempo como necesite hasta que sea capaz de valerse sin mí.

Muy bien, ¿y yo qué?

A mi hijo le ofrezco mi tiempo, pero no todas mis horas, minutos y segundos. La crianza bajo mis premisas no deja mucho tiempo para el autocuidado y, sin embargo, también creo que es imprescindible. Estoy totalmente convencida de que es imposible ser buenos padres si antes no se está bien con uno mismo. Encontrar el equilibrio entre el tiempo que dedico a mi hijo y el que me dedico solo a mí es un verdadero caballo de batalla en el día a día.

Cuando trabajas (por mucho que no sea a jornada completa), tu casa se llena de polvo y platos sucios como por arte de magia en cuanto te descuidas, tu hijo no para quieto así le maten, tus amigos nos dejan de hacer planes de esos que empiezan pasadas las 21h (así que no te queda más remedio que autodescartarte de la mayoría)… La guerra por encontrar un ratito solo por y para ti se libra cada día.

Ahora estoy intentando dedicar unos minutos al final del día, derrotada y rezando para que T no se despierte hasta dentro de muchas muchas horas, a repasar cada cosa que hecho solo para mí en ese día. No suelen ser muchas, pero atesoro cada segundo de cada una. Por paz mental. Para no perderme en el agobio ni en el huracán que es la maternidad. Para que al día siguiente mi hijo (y mi marido, y mis amigos, y mi jefe…) me siga teniendo a mí y a no una versión desgastada de mí misma.

Si alguien llega hasta el final de esta reflexión y le apetece, me gustaría mucho saber qué momentos os dedicáis solo a vosotros en vuestro día a día, por breves que sean. Si no, os animo al menos a pensar en ellos y a valorarlos como se merecen.

2 thoughts on “Cómo saber si quieres tener hijos

  1. Me ha encantado la reflexión. Cuando Ibai llego a nuestras vidas, también me sentí ahogada con la maternidad y tardé en empezar a dedicarme tiempo solo a mí. Ahora que Iraia ha llegado para traer aún más trabajo, siento que encuentro mucho más tiempo (ni siquiera se cómo). He retomado la lectura, vuelvo a ir a la peluquería con frecuencia, llevo siempre las uñas Arregladas… Pequeñas cosas que me hacen sentir mejor!!

    1. Muchísimas gracias por leerme y comentar. Me hace mucha ilusión. Gracias también por compartir tu experiencia. Me alucina cómo puedes hacer todo eso que cuentas con dos niños pequeños (y con todo y todos que tienes en tu vida, claro)…. ¡Yo quiero! Supongo que “todo llega” pero, por ejemplo, lo de ir con las uñas arregladas lo pienso muchísimo. Solo me las he pintado una vez desde que nació Telmo y a menudo me digo “venga, esta semana lo haces”. Y no, no lo hago. Necesito organizarme mejor o delegar todavía más o no sé…

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